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Behavioural finance (psicología del comportamiento financiero)

A veces se describe a los inversores como los peores enemigos de sí mismos – pero esta máxima es más real de lo que podemos imaginar. Dave Fishwick, Director de Inversión Macro y de Renta Variable, y el gestor de fondos Eric Lonergan, ambos pertenecientes al equipo de Multi-Activos de M&G, explican la psicología del comportamiento financiero.

El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.

Una proporción considerable de los movimientos del mercado se basa en las emociones humanas en lugar de en las características fundamentales de una inversión. El behavioural finance detecta que esta verdad incómoda está en el centro de la inversión, y trasladan el punto de mira a los factores que motivan el comportamiento del inversor y los utilizan para tomar decisiones de inversión positivas.

No es suficiente comprender cómo nos sentimos como inversores particulares; necesitamos entender cómo se siente la comunidad de inversión más amplia – e identificar los factores que mueven los mercados. El behavioural finance reconoce las emociones involucradas en la toma de decisiones de inversión bajo condiciones de euforia o pánico, y hace posible que los inversores más astutos se beneficien de este comportamiento.

La mentalidad de la opinión general

Muchos inversores basan el precio que están dispuestos a pagar por un activo en la percepción que tienen de su potencial inmediato, centrándose en las noticias y las estimaciones a corto plazo. Sin embargo, estos factores distraen de los fundamentales, impidiendo que el inversor considere la inversión como un activo a largo plazo. Las decisiones se basan en las percepciones de riesgo y en la gratificación del inversor particular, que, a su vez, están dictadas con frecuencia por tendencias más amplias provocadas por sentimientos de miedo o ambición.

Hay que señalar que un enfoque basado en behavioural finance no equivale a un enfoque contrario*. El behavioural finance no consiste en ir en contra de la multitud. Más bien, ayuda al inversor a valorar la medida en la que la emoción de la masa ha hecho que se fijen los precios inadecuadamente y después emplear esta información en la toma de decisiones.

Ventanas de oportunidad

El comportamiento humano puede influir en los mercados tanto a corto como a largo plazo. Por ejemplo, la crisis de deuda de Dubai de 2009 fue corta y aguda, mientras que retrocediendo aún más en el tiempo, todavía pueden notarse los efectos del estallido de la burbuja puntocom.

Un episodio destacado del papel que juega el behavioural finance se produjo en 2011 cuando un terremoto y un tsunami arrasaron las costas de Japón. Aunque era de esperar que los mercados japoneses de renta variable** cayeran tras el desastre, los mercados europeos de renta variable retrocedieron de forma igualmente pronunciada – aunque los inversores tenían poca información sobre la repercusión que este lejano acontecimiento podría tener, por ejemplo, sobre las compañías alemanas. Este tipo de episodios pueden ofrecer a los inversores una ventana de oportunidad.

El coraje de atenerse a sus convicciones

Los principios en los que se basa el behavioural finance parecen bastante simples, pero ¿cómo pueden utilizarse para construir y gestionar una cartera de inversión?

Un enfoque es ser objetivo e investigar científicamente cuánto se está obteniendo por invertir en un activo concreto. Comparando la rentabilidad*** proporcionada, por ejemplo, por un bono estatal con la de la acción de una compañía, un inversor puede objetivamente evaluar el atractivo relativo de cada activo. Sin embargo, este proceso tiene que ser disciplinado; el inversor no puede después dejarse llevar por el sentimiento que rodea cada activo (todo el mundo puede comprar deuda pública -bonos emitidos por los estados- en ese momento, creyendo que las acciones de una compañía son demasiado arriesgadas). Este enfoque exige que los inversores tengan la fortaleza de atenerse a su estrategia. No todos los inversores se sienten cómodos siguiendo técnicas de behavioural finance. Puede ser difícil tomar decisiones que parecen contrarias al comportamiento del inversor “normal”.

De todas formas, los principios del behavioural finance pueden ser aprovechados por cualquier inversor dispuesto a aceptar que una importante proporción de los movimientos del mercado pueden atribuirse al ruido más que a los hechos objetivos. Pueden proporcionar un valioso test de realidad, obligando a los inversores a examinar sus decisiones.

Por último, el behavioural finance no busca ignorar el factor humano. Más bien, intentan detectarlo, reconocer que su influencia es importante, y después separarlo del proceso analítico para tomar decisiones de inversión acertadas.

El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.

* Contrario (contrarian): un inversor que realiza operaciones de inversión opuestas a las que están haciendo la mayor parte de los inversores en un momento concreto.

** Renta variable: Las acciones son participaciones en la propiedad de una compañía. Los inversores de renta variable tienen derecho a una parte de los activos y beneficios de la compañía (estos últimos en forma de dividendos), pero sólo después de que ésta haya pagado sus deudas.

*** Rentabilidad: La cantidad de ingresos anuales que proporciona una inversión, dividida por su precio actual, expresada como porcentaje.

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El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.