En busca de dividendos inmunes al coronavirus

02/04/2020

A primera vista, se augura un entorno más difícil para los inversores en dividendo, pero para quienes buscamos rentas crecientes a largo plazo, ha creado oportunidades claras.

Le remitimos al glosario para una explicación de los términos de inversión empleados en este artículo.

El bajón económico global provocado por el coronavirus a comienzos de 2020 ha puesto fin abruptamente a una década relativamente favorable para los inversores en dividendos.

Con cientos (si no miles) de millones de consumidores y trabajadores obligados a quedarse en casa para combatir la pandemia, los próximos meses pondrán inevitablemente a prueba a las empresas. Algunas de ellas contarán con menos efectivo que distribuir a sus accionistas en forma de dividendos. Otras no tendrán liquidez alguna para hacerlo.

A primera vista, esto augura un entorno más difícil para los inversores en dividendo, pero para quienes buscamos rentas crecientes a largo plazo, ha creado oportunidades claras.

La importancia de adoptar un enfoque selectivo

La oleada de ventas de renta variable global en marzo de 2020 ha sido notable. Con el cierre indiscriminado de posiciones para obtener liquidez, sus valoraciones no solo han bajado: en mi opinión han alcanzado niveles extraordinariamente bajos en muchos casos.

Una ventaja de la volatilidad es que crea puntos de entrada excepcionales para comprar acciones a precios históricamente bajos. Ahora, muchas compañías sólidas cotizan en rentabilidades por dividendo —la renta anual proyectada en forma de dividendo como proporción del precio de la acción— de doble dígito, algo impensable hace meros meses.

La perspectiva de recortes de dividendo más habituales exige adoptar un enfoque selectivo. Al fin y al cabo, las compañías más sólidas estarán mejor equipadas para seguir remunerando a sus accionistas en el entorno actual. La presencia de liquidez neta en su balance indica que una empresa estará mejor situada para mantener su dividendo.

Al mismo tiempo, yo me cuidaría de invertir en acciones de compañías que encaran esta recesión demasiado endeudadas: en una reestructuración de deuda, los accionistas suelen salir perdiendo, ya que los acreedores determinan las condiciones o tienen derecho preferente sobre el activo.

La oportunidad de apostar por el crecimiento

Más allá de las perspectivas a corto plazo, creo que es importante que los inversores que persiguen rentas crecientes en forma de dividendo consideren el potencial de crecimiento a largo plazo de las compañías.

La rentabilidad por dividendo de una empresa que crece con fuerza podría ser baja a día de hoy, pero si esta logra elevar sus repartos de forma constante a lo largo del tiempo, el flujo de rentas de su inversión original podría terminar siendo considerable en años futuros.

Los inversores suelen valorar en gran medida a las compañías que ofrecen perspectivas de fuerte crecimiento, con lo que a menudo debe pagarse un precio elevado por sus rentas futuras. En momentos como el actual, tras la caída generalizada de las cotizaciones, existen oportunidades de comprar acciones de crecimiento cuya trayectoria a largo permanece intacta a precios más atractivos de lo que había sido posible en la historia reciente.

El peligro de equivocarse en el momento de salir o entrar en el mercado

En fases de pánico bursátil siempre es tentador cortar pérdidas y esperar a que hayan surgido señales claras de recuperación antes de volver a invertir. Pero en realidad es casi imposible acertar exactamente con los momentos de salida y de entrada.

Aunque mantenerse al margen del mercado ante la incertidumbre puede parecer la opción menos arriesgada, la historia nos demuestra que una aversión excesiva al riesgo puede resultar costosa en el largo plazo.

Los mercados pueden caer más antes de verse la luz al final del túnel, pero cuando se vuelva a tener confianza en el futuro, creo que su recuperación no solo tiene potencial de ser significativa, sino también rápida.

Podríamos tardar días, semanas o meses en llegar al punto de inflexión, pero si uno no está invertido cuando se produzca ese repunte de las cotizaciones globales, podría perderse la oportunidad para siempre.

Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión.

Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en cualquiera de los fondos de M&G. Promoción financiera publicada por M&G International Investments S.A. Domicilio social: 16, boulevard Royal, L-2449, Luxembourg.