Invertir en la jubilación: 3 formas de lograr una renta creciente

18/01/2019

Consulte nuestro glosario para una explicación de los términos de inversión empleados en este artículo.

Tras haber ahorrado con paciencia para su jubilación, quizá haya llegado a una fase en la que desee transformar en renta ese dinero acumulado.

En lugar de retirar esporádicamente cantidades de dinero de su cuenta bancaria, tal vez prefiera redirigir sus inversiones para que le proporcionen un flujo periódico de ingresos. Si está dispuesto a aceptar cierto nivel de riesgo, distintos tipos de inversiones pueden desempeñar este papel.

Una estrategia más sostenible podría ser la búsqueda de una «renta natural» de su cartera, que le permita gozar de las rentas que generan sus inversiones a perpetuidad sin tener que reducir sus posiciones. Al permanecer de este modo intacto, su capital invertido estará allí cuando lo necesite, quizá para cubrir gastos inesperados, realizar obsequios a sus seres queridos o donar dinero a obras benéficas.

¿Por qué buscar una renta creciente?

Para mantener su nivel de vida durante la jubilación, sus ingresos deben crecer como mínimo al mismo ritmo que la inflación, la tasa a la que suben los precios de los bienes y servicios en una economía. Esto puede ser especialmente difícil cuando la inflación supera los tipos de interés.

Existen varias inversiones capaces de generar una renta que crece como mínimo al mismo ritmo que la inflación si tienen éxito. No obstante, si su evolución es mala podrían ver caer la renta que generan.

Normalmente, la seguridad de la renta de una inversión es inversamente proporcional al crecimiento potencial de dicha renta. Un aspecto importante es que la renta que genera una inversión nunca puede garantizarse, y usted podría perder parte o la totalidad del dinero que ha invertido.

Aunque existe un amplio abanico de inversiones susceptibles de generar rentas crecientes en el largo plazo, indicamos a continuación las tres principales clases de activos que podrían jugar un papel a este respecto.

Dividendos, cupones y alquileres

  • Acciones (renta variable)

Las compañías pueden repartir sus beneficios entre los accionistas a través de repartos de liquidez conocidos como dividendos.

Algunas de ellas –o mejor dicho, sus equipos directivos– están comprometidas con el aumento del dividendo año tras año. Por supuesto, si los beneficios caen la compañía podría verse obligada a recortar o incluso suspender el pago de dividendos, pero si una empresa está comprometida con la distribución de un flujo periódico y creciente de dividendos, cabe asumir que se concentrará en crecer de forma rentable. Por consiguiente, el dividendo puede ayudar a asegurar que una compañía crece de forma sostenible, al tiempo que remunera a sus inversores a largo plazo.

Además de aportar una renta creciente, los enfoques exitosos de inversión en acciones con dividendo también pueden ofrecer potencial de crecimiento significativo del capital. Si una compañía tiene la disciplina y rentabilidad necesarias para pagar un dividendo creciente, es de esperar que su cotización suba con el tiempo.

  • Bonos (renta fija)

El inversor en bonos debería recibir pagos periódicos de renta durante la vida del bono –conocidos como cupones– del gobierno o compañía que lo ha emitido.

La mayoría de estos títulos suelen pagar un cupón fijo acordado en el momento de la emisión. No obstante, aunque dicho cupón nominal no cambia durante la vida del bono –a menudo varios años–, el valor real de esta renta podría verse reducido por la inflación.

Invertir en bonos ligados a la inflación puede mitigar este riesgo: al vincular sus cupones a las subidas generales de los precios, su renta aumentará en línea con la inflación, con lo que el inversor no debería verse perjudicado por este desarrollo (a no ser que el emisor del bono incumpla sus obligaciones de pago, un riesgo inevitable para todo inversor en renta fija).

Dicho esto, si la inflación disminuye también lo hará la renta aportada por los bonos ligados a la inflación, a diferencia de aquellos con cupón fijo. Así, la protección frente a una subida de la inflación puede suponer un coste en tal escenario.

  • Propiedad inmobiliaria

Cuando uno invierte en propiedad comercial, la renta que obtiene procede en última instancia de los alquileres pagados por los inquilinos de las oficinas o tiendas en cuyo capital participa.

Al igual que los pisos o casas, los inmuebles comerciales suelen alquilarse por plazos de tiempo fijos, normalmente varios años. Siempre y cuando los inquilinos cumplan con sus obligaciones y la propiedad permanezca ocupada, el propietario recibirá unos ingresos recurrentes en concepto de alquiler durante la vida del contrato. Al final de dicho plazo, el alquiler se revisa.

Mientras el propietario pueda subir sus alquileres en el largo plazo, será capaz de proporcionar niveles de renta crecientes a sus inversores. Es más, si una propiedad es capaz de generar rentas crecientes, cabe esperar que su valor también aumente.

La ruta de los fondos de inversión

Los fondos gestionados profesionalmente, que combinan una gama de activos en una sola inversión, tratan de lograr un objetivo específico que puede encajar muy bien con los objetivos personales de un inversor.

El gestor de un fondo intenta lograr su objetivo –por ejemplo proporcionar una renta periódica y creciente a sus inversores– durante un plazo determinado seleccionando y gestionando una combinación de activos. Cuando los fondos generan renta a partir de sus inversiones, esta se distribuirá de forma periódica –anual, trimestral o incluso mensualmente, en función del fondo– a los inversores con acciones de distribución.

Aunque todo fondo puede tratar de lograr su objetivo sea cual sea la coyuntura de mercado, no puede garantizar que vaya a conseguirlo, ya que el valor de las inversiones y de las rentas que estas puedan generar fluctuará con el tiempo. Como con cualquier inversión, podría no recuperar la suma invertida originalmente.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. No podemos ofrecerle asesoramiento financiero. Si no está seguro de que su inversión sea apropiada, consúltelo con su asesor financiero.

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El valor de los activos del fondo podría tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.


El valor de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.