No sea víctima de estafas financieras

15/10/2019

Desde estafas simples a planes elaborados, los intentos para robarle el dinero que tanto le cuesta ganar no son nada nuevo. Sin embargo, podría decirse que los estafadores tienen más oportunidades que nunca.

En 2018, las pérdidas conocidas por estafas en transferencias bancarias ascendieron a un total de más de 410 millones de euros (354 millones de libras esterlinas), en su mayor parte de cuentas de particulares, según UK Finance, una asociación de profesionales del sector. En la mayoría de los casos, cada pérdida supuso varios miles de euros.

Pero ¿existe una forma de proteger su ahorro de los astutos ladrones? La buena noticia es que, solo con adoptar unas medidas de precaución, puede reducir enormemente sus posibilidades de ser víctima de una estafa.

Detectar las señales de alarma

Aunque algunos fraudes son muy sofisticados, en la mayoría de los casos no hay que ser Sherlock Holmes para detectar cuando hay algo sospechoso.

Estafas de inversión las hay de todos tipos y tamaños, pero en general suelen seguir uno de estos dos métodos: falsas promesas o hacerse pasar por una empresa en la que usted confía. Los estafadores y defraudadores utilizan tácticas diversas, desde llamadas no solicitadas a correos electrónicos que parecen auténticos.

Independientemente de cómo se presenten, las inversiones fraudulentas tienen una característica en común: la promesa de rentabilidades financieras atractivas muy por encima de los tipos del mercado. Además, suele restarse importancia al riesgo de pérdidas. Los planes para hacerse rico rápidamente suelen conllevar acciones que no existen o activos abstrusos, como obras de arte o vinos.

Cada vez más estafas, a menudo promovidas en los sitios web de las redes sociales, tienen que ver con operaciones de trading de divisas y criptomonedas. Según la entidad británica Financial Conduct Authority (FCA), el número de estafas relacionadas con estos dos últimos tipos de operaciones se ha más que triplicado entre 2018 y 2019, por lo que deberían ser objeto de especial precaución. Muchas estafas recurrirán a prácticas de «influencia social informativa», mediante reseñas de Internet falsas o anuncios fraudulentos para parecer fiables.

Cómo puede protegerse

La FCA ha recomendado cuatro medidas sencillas para ayudar a protegerle frente a estafas relacionadas con inversiones.

  • Rechace ofertas inesperadas. Si recibe una llamada o correo electrónico que no espera sobre una oportunidad de inversión, es muy probable que sea una estafa. Lo mejor que puede hacer es colgar el teléfono o ignorar este tipo de correspondencia.
  • Compruebe con quien está tratando. Los documentos y las páginas web pueden parecer serios, pero no dé por hecho que son auténticos. Puede confirmar fácilmente la identidad de una empresa en el Censo Público de Empresas. Utilice los datos de contacto que figuran en el registro, no los que le proporcionen, para evitar a «clones» de empresas en las que usted confía.
  • No tenga prisa. Una de las estrategias habituales de los estafadores consiste en presionar para invertir antes de una fecha límite falsa o en condiciones especiales. Tácticas de venta como esta siempre deberían hacer saltar las alarmas. Una gestora de inversión con la que usted quiera operar no le presionará para que tome decisiones financieras importantes.
  • Obtenga información o asesoramiento imparcial. En lugar de dejar asesorarse por un grupo que le haya contactado inesperadamente, piense en obtener asesoramiento financiero independiente para planificar sus decisiones de inversión. Aunque tendrá que pagar los correspondientes honorarios por este servicio profesional, podría ser dinero bien gastado.

Recuerde además que alguien podría estar fingiendo pertenecer a un proveedor de inversiones respetable, quizá del que usted ya sea cliente. Podrían incluso fingir que representan a M&G.

Puede evitar ser víctima de este tipo de fraudes negándose siempre a proporcionar datos personales como contraseñas o números PIN, los cuales pueden utilizarse para suplantar su identidad y acceder a sus cuentas.

Cuando esté ante una oportunidad de inversión, especialmente si ha surgido de la nada o de la publicidad, pregúntese siempre: «¿Podría ser una estafa?». Dedique el tiempo necesario para comprobar con quién está tratando.

Como dice el viejo dicho, si la oportunidad parece demasiado buena para ser verdad, probablemente no lo sea.