Tres estrategias de inversión para navegar la incertidumbre

21/01/2019

Consulte nuestro glosario para una explicación de los términos de inversión empleados en este artículo.

Cuando los mercados atraviesan fases turbulentas, hay días en los que ser inversor no es fácil. Tolerar las fluctuaciones de los precios es un aspecto indisoluble de invertir de cara al largo plazo, pero una volatilidad excesiva puede ser desagradable si uno tiene un horizonte de inversión más corto.

En función de su temperamento y circunstancias particulares, quizá prefiera tratar de limitar la posible caída de valor de su capital en un periodo determinado, incluso si ello implica sacrificar parte de la rentabilidad potencial que puede ofrecer la inversión dirigida al crecimiento.

Si navegar la incertidumbre le preocupa más que lograr la revalorización de su capital o elevar su renta, le presentamos tres estrategias que podrían encajar con sus actuales objetivos de inversión.

1. Perseguir rentabilidad absoluta

Ciertos enfoques de inversión tratan de generar beneficio con independencia de lo que suceda en el mercado.

Los fondos que persiguen rentabilidades absolutas suelen perseguir una rentabilidad positiva específica –por ejemplo superar los tipos de interés en un porcentaje determinado durante un periodo previamente estipulado– y limitar cualquier pérdida cuando caen los mercados.

Empleando una amplia gama de herramientas de inversión para beneficiarse de los altibajos que experimentan los mercados, estos fondos intentan proporcionar rentabilidades estables a los inversores. No obstante, esto no significa que pueda garantizarse el logro de rentabilidades positivas: es importante no ver nunca a estas estrategias como inversiones libres de riesgo.

Perseguir una menor volatilidad de este modo podría suponer renunciar a ganancias potenciales. Durante periodos en los que suben las cotizaciones de los activos considerados como más arriesgados –como las acciones– es probable que un fondo que persigue rentabilidades absolutas quede rezagado. Esto se debe a que una gran exposición a activos más volátiles suele ser incompatible con las estrategias de este tipo.

Dicho esto, si está dispuesto a sacrificar cierto potencial al alza –menos rentabilidad de inversión– a favor de un potencial a la baja limitado –menores pérdidas–, las estrategias de rentabilidad absoluta podrían ser un elemento apropiado en su cartera. 

2. Vincular la renta a la inflación

Si su ahorro no crece como mínimo al mismo ritmo al que suben los precios, su valor real se verá erosionado a lo largo del tiempo. Aunque muchos tipos de inversión ofrecen la perspectiva de rentabilidades superiores a la inflación, los bonos ligados a la inflación intentan proteger específicamente frente a dicha amenaza.

Estos instrumentos se diferencian de los bonos normales en que tanto la renta pagada regularmente al bonista –los cupones– como la cantidad que se les devolverá a su vencimiento –el capital principal– están vinculados a la inflación. Mientras la compañía o gobierno que ha emitido el bono cumpla sus obligaciones de pago, el inversor no se verá perjudicado. Por supuesto, la posibilidad de incumplimiento es un riesgo inevitable para los inversores en renta fija.

Hay que tener en cuenta que dicho vínculo con la inflación también es válido en sentido contrario: si la inflación cae, también lo hará el valor de los bonos ligados a la misma y la renta que estos generen. Así, la protección frente a la inflación puede suponer un coste.

Si le preocupa la posibilidad de subidas de los precios, los fondos que invierten en bonos ligados a la inflación podrían ayudarle a intentar preservar el valor real de su capital y de su renta. 

3. Vincular la renta a los tipos de interés

La decisión de un banco central de subir los tipos de interés suele perjudicar a los inversores con bonos a largo plazo, que les prometen el pago de un cupón fijo a lo largo de muchos años, o incluso décadas: al fin y al cabo, la rentabilidad real que reciben será menos atractiva frente al interés que les ofrece el ahorro. 

A diferencia de los bonos convencionales, los llamados «bonos flotantes» (o FRN, por sus siglas inglesas) pagan un cupón variable en función de los tipos de interés en una economía. Así, la renta que generan estos bonos subirá y bajará en línea con el precio del dinero.

Recuerde, la renta que generan los FRN caería de disminuir los tipos de interés, con lo que la inversión en estos activos tiene doble filo. Dicho esto, si le preocupa que suban los tipos, los fondos que invierten en bonos flotantes podrían ofrecer cierta protección frente a un endurecimiento de la política monetaria, o incluso permitirle beneficiarse de tal escenario.

¿Son adecuados para mi perfil estos enfoques de inversión?

En general, los fondos que persiguen rentabilidades absolutas –o que tratan de minimizar el peligro que plantean unos mayores niveles de inflación o de los tipos de interés– no serán los más apropiados si tiene usted objetivos ambiciosos de crecimiento del capital o de generación de rentas de cara al largo plazo.

Tales soluciones suelen ser más adecuadas para inversores dispuestos a renunciar a cierto potencial al alza (en forma de rentabilidades de inversión) a favor de un potencial a la baja limitado (en forma de pérdidas de inversión o del efecto de unos tipos de interés o una inflación crecientes).

Pero sean cuales sean sus prioridades, las estrategias que intentan navegar la incertidumbre podrían ser un componente valioso de su cartera de inversiones. Bajo ciertas condiciones de mercado, tienen potencial de mostrar más solidez que otros activos, ayudando de este modo a amortiguar el impacto de un bajón pronunciado.

En última instancia, la idoneidad de cualquier inversión siempre dependerá de sus circunstancias específicas y de su perfil de riesgo y rentabilidad. De tener cualquier duda al respecto, consulte a un asesor financiero.

Recuerde que no podemos ofrecer asesoramiento financiero. Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión.

A la hora de invertir, es importante recordar que el valor de las inversiones sube y baja. Así el valor de su patrimonio fluctuará con el tiempo y cabe la posibilidad de que no recupere usted la suma invertida originalmente.

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