¿Vamos a asistir al retorno de la inflación?

11/06/2020

La pandemia de coronavirus ha tenido un impacto enorme en la economía global. La actividad se ha secado en todo el mundo, con menos consumidores comprando y menos empresas invirtiendo.

Le remitimos al glosario para una explicación de los términos de inversión empleados en este artículo.

En marzo de 2020, la tasa de inflación anual en la eurozona (medida por el índice de precios de consumo armonizado) había caído hasta el 0,7%. Este nivel está por debajo del objetivo del Banco Central Europeo (inferior pero cercano al 2%), y la entidad anticipa que caerá más si cabe este año.

Inflation

La inflación podría caer en primera instancia…

El descenso de la inflación obedece a varios factores. El confinamiento social impuesto para combatir la propagación del virus nos ha obligado a quedarnos en nuestras casas, con lo que en general hemos gastado menos. Y a nivel mundial, también hemos recortado en gran medida nuestros viajes y desplazamientos en coche.

Esto ha contribuido al profundo descenso de la demanda global de petróleo. El 20 de abril de 2020, el precio del crudo West Texas Intermediate (WTI, el petróleo estadounidense de referencia) cayó por debajo de cero por primera vez en la historia: con tan poca demanda, unida a temores en torno a la capacidad de almacenamiento, los productores se mostraron dispuestos a pagar para que les quitaran el crudo de las manos.

Históricamente, el precio del petróleo ha sido un barómetro de la salud de la economía mundial, dado su papel crucial en la vida moderna (desde el transporte hasta la fabricación de alimentos y productos químicos). El abaratamiento del petróleo debería traducirse en menores costes de producción para una amplia gama de bienes, reduciendo con ello la inflación.

El descenso de la demanda en toda la economía es otro factor desinflacionario. Pese al respaldo sin precedentes por parte de los gobiernos europeos para ayudar a los trabajadores y a las compañías, la seguridad laboral y la confianza de los consumidores se han desplomado. La incertidumbre económica y la amenaza de desempleo hacen que mucha gente sea más reacia a gastar, y que muchas empresas estén menos dispuestas a invertir en capital.

1 https://www.ecb.europa.eu/mopo/html/index.en.html

…pero luego podría volver a escena

Muchos de los motores del descenso de la inflación son de naturaleza transitoria, debido al confinamiento. A no ser que el daño ocasionado a la economía sea duradero, anticipamos un repunte del gasto una vez se vuelva en cierta medida a la normalidad. Después de todo, es probable que los consumidores hayan aplazado un abanico de compras que todavía tienen intención de realizar, y cabe esperar que las compañías den luz verde a inversiones pospuestas una vez consideren que existe más certidumbre.

En función de cuánta demanda esté reprimida y de lo dispuestos que estén los consumidores y las empresas a desprenderse de su ahorro cuando comencemos a emerger de la crisis, el aumento del gasto podría impulsar la inflación. Después de todo, más dinero perseguirá una cantidad igual (o potencialmente inferior) de bienes y servicios.

A largo plazo, existe preocupación en torno a otras posibles presiones inflacionarias. Los precios también pueden subir porque existe una menor oferta de productos. El caos provocado por la crisis está trastornando enormemente el comercio y provocando la quiebra de muchas compañías. Esto podría restringir la oferta de bienes y la competencia en la economía global, contribuyendo a mayores precios finales.

Un mayor gasto por parte de muchos gobiernos europeos también podría redundar en una mayor inflación. Además de programas de ayuda salarial y préstamos a compañías para ayudar a las economías a superar el periodo de confinamiento, el gasto público podría subir para estimular la actividad económica.

Protección frente a una inflación creciente

Debido al mayor grado de incertidumbre en los mercados globales, resulta difícil pronosticar el entorno de inflación con confianza. No obstante, cabe considerar la posibilidad de que la inflación aumente hasta niveles que históricamente han sido más “normales”.

Al fin y al cabo, la década pasada ha sido escenario de una inflación excepcionalmente baja. Durante la década de los 2000, antes de la crisis financiera global, la inflación en la eurozona rondaba el 2% anual.

Si usted cree que la inflación podría subir de cara a largo plazo, vale la pena preguntarse si sus ahorros e inversiones podrían verse afectados. Después de todo, es necesario que sus inversiones y las rentas que estas puedan generar crezcan como mínimo al mismo ritmo que la inflación para mantener su poder adquisitivo.

Las inversiones que ofrecen potencial de crecer en línea con la inflación (o de proporcionar una renta que lo haga) podrían protegerle frente a este riesgo. Al igual que los bonos indexados, cuyos cupones y valor se ajustan en base a una medida de inflación, las acciones y los activos inmobiliarios también pueden brindar protección frente al peligro de una inflación creciente con el tiempo.

Si le preocupa la perspectiva de una mayor inflación, podría considerar la búsqueda de asesoramiento: hablar con un asesor financiero puede ayudarle a definir un plan de inversión actualizado, adaptado a sus objetivos y necesidades.

2 https://www.inflation.eu/inflation-rates/europe/historic-inflation/hicp-inflation-europe.aspx

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. No podemos ofrecerle asesoramiento financiero. Si no está seguro de que su inversión sea apropiada, consúltelo con su asesor financiero.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en cualquiera de los fondos de M&G. Promoción financiera publicada por M&G International Investments S.A. Domicilio social: 16, boulevard Royal, L-2449, Luxembourg.